MADURO y Cia.

Parece que Maduro y Cilita ya no están en el palacio de Miraflores. Deben estar camino a los EE.UU. ¿Operación militar real? ¿Acuerdo y fuegos artificiales? Ya nos enteraremos. O no.

Tampoco está confirmado que los hayan contratado para incorporarse a la plantilla de superhéroes de Marvel: Super Bigote y Cilita la Primera Combatiente.

A este nivel de ridiculez están llegando los dirigentes en muchos paises. Y algunos pensarán tambien en el presidente de los EE.UU., pero no hay que irse tan lejos. Tenemos a mano buenos ejemplos. Nuestro presidente podría haber inventado su propio muñeco: Super Trola o Saunaman. Pero seguramente hubiera vendido menos unidades que de “sus” libros y series de TV.

Lo que si sabemos es que Maduro y su banda perdieron las elecciones y que se mantienen en el poder aplicando la violencia sobre los ciudadanos que elegieron otro gobierno. Maduro y su camarilla son unos dictadores apoyados por la fuerza de las armas de un ejército cómplice del fraude electoral. ¿En que punto la violencia deja de ser violencia? ¿Cuándo la aplica Maduro contra los venezolanos no es violencia y si lo es cuando la aplica Trump sobre Maduro?

En cualquier caso, la violencia siempre está de sobra, pero parece que solo se puede combatir con violencia. Pero a algunos/as miserables solo les molesta una.

La “Yoli del Besós” (Rufián), con esto de Maduro, nos ha dado la turra como siempre.

Parece que es el repuesto de la Yoli auténtica y antes de asumir su condición de mamporrero del sanchismo ya nos aburre. En un cansino.

Además es un limaco (queda más fino que babosa) arrastrándose incluso más de lo que Sánchez le exigiría para gestionar los restos de un Sumar, que no suma. Debe pensar Sánchez que peor que Yolanda Díaz no podría ser, pero también pensábamos muchos que peor que Zapatero era imposible. De todos modos algo tendrá que decir Junqueras, que es un personaje de peso.

No obstante, Rufián, debería dar el paso adelante y probar a liderar la extremaizquierda fletando una flotilla con destino Maracaibo y darle una lección a Trump,  y no darnos la murga a nosotros. Si para tan heroica aventura pide una excedencia y le dejamos de pagar el impuesto revolucionario que es su sueldo, mejor. Que ya han pasado más de 18 meses desde que llegó a Madrid y lleva 8 años incumpliendo su promesa. Y tranquilo, que los yanquis no le llamarán ni charnego ni traidor como en su pueblo. Y si además se lleva a Otegui con una trainera y embiste al USS Gerald Ford, miel sobre hojuelas; aunque quizá este hombre de paz no esté por la labor.

Pero vamos a ver como se desarrolla el asunto. Parece que la batalla de momento la va ganando  “Trump el Hombre Naranja”, pero no perdamos de vista a “SuperCharnego”, que igual deja Madrid y su abultado sueldo para rescatar a Super Bigote y su compañera.

Esperad sentados.

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