
El Gobierno de Pedro Sánchez concedió el 14 de mayo de 2025 la nacionalidad española a un mexicano de 93 años cuyos padres y abuelos habían nacido en México y cuyo único ascendiente español identificado en la documentación examinada por THE OBJECTIVE era un bisabuelo nacido en España en el siglo XIX. El solicitante, Felipe Salvador Ruiz de Velasco, obtuvo la ciudadanía mediante la disposición adicional octava de la Ley de Memoria Democrática, popularmente conocida como ley de nietos, pese a que el antepasado al que vinculó su petición había fallecido en 1889, casi medio siglo antes del comienzo de la Guerra Civil española. La ley ampara a los «hijos y nietos de exiliados», pero no menciona en ningún caso a los bisnietos.
La documentación a la que ha tenido acceso en exclusiva este periódico pone de manifiesto las dudas que rodearon la tramitación de este expediente en el Consulado de España en México. Según fuentes consulares consultadas, la concesión respondió a una orden directa del embajador, Juan Duarte.
En 1821 se independizaron algunos territorios de Hispanoamérica, pero Uruguay, Bolivia, República Dominicana, Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guinea Ecuatorial se independizaron después, Guinea mucho después, por tanto en 1821 los ciudadanos en esta provincias de ultramar, eran ciudadanos españoles y cabe pensar que aplicando “la coletilla” de la prevaricadora Sofía Puente (hermana del de los trenes y carreteras) que se utilizó con el mejicano de 93 años prácticamente la totalidad de cubanos, filipinos, guineanos (con mayor motivo), portorriqueños, uruguayos, dominicanos… son españoles. Si en 1821 eran españoles, sus descendientes, los “son” ahora, con la ayuda de Sofía Puente y el apoyo del Gobierno de Sánchez y la red de embajadores de Albares.
Lo que es justo es justo. Aunque solo con los filipinos los españoles aumentemos en 118 millones y si contamos con los otros paises entre 2 y 10 millones cada uno, pasamos a ser el pais más poblado de Europa. Y con la población más joven, contando que son “nietos o biznietos”, aunque sean jóvenes nietos de 93 años.
¿Queda alguien que tenga todavía alguna duda en que consiste la operación “Nietos”?
El voto de los “nietos” huele, atufa a pucherazo.
Que interés puede tener un señor de 93 cuyos padres y abuelos no eran españoles y su bisabuelo (de ser verdad) llegó a Méjico prácticamente en la independencia, y de no morir antes, viviría incluso en el Imperio Mejicano de Maximiliano I de Méjico. Y ahora el biznieto, quiere ser español. ¿Nadie le ha dicho que los viajes del Inserso han ido a menos?. Y además es el embajador español Juan Duarte, el que tiene verdadero interés en que sea español. Las preguntas son ¿para qué? y ¿él y cuantos más?.
Seguramente el anciano a su edad le da igual ser español, le da igual votar o no, pero el gobierno de España presidido por Pedro Sánchez y por mano del embajador parece que tiene mucho interés.
Si este señor (¿y cuantos más?) engorda el censo, puede darse el caso que votando o no, llegue a España su voto. A quien le estrañaría que se repitiera aquello de “cogí unas papeletas de gente que no vota y las meti en la urna” o “metí las papeletas de los rumanos” o la compra de votos en varios pueblos de Andalucia.
Con el censo en la mano, con las sedes de embajadas y consulados controladas, con Correos en manos del “Juan Manuel Serrano” o la “Leire” de turno, ¿quién se puede fiar?. Todos hemos visto el video de la que fue secretaria general del PSOE en Argentina, Lorena Suárez.https://okdiario.com/internacional/audio-lider-del-psoe-argentina-pidiendo-pasaportes-muertos-votar-sanchez-correo-2023-19147679

Por cierto, Lorena Suárez tuvo que dimitir, pero sigue en el PSOE.
¿Cómo iba a prescindir el PSOE de una persona con tanta experiencia “culinaria” y “sanadora”?
Para su pucherazo, resucitaba hasta los muertos.
¿Pero había dudas?