
El problema principal de España parece que es la falta de vivienda.
Es posible que sea uno de los problemas, junto con la seguridad, el paro (el real más el encubierto), la sanidad, la educación, la delincuencia…
Pero son problemas que afectan a los ciudadanos con un comportamiento ordenado. Al delincuente la seguridad no le causa demasiados problemas, es él el cusante de la falta de seguridad. El paro tampoco le preocupa demasiado, vive de delinquir, no piensa en trabajar, no paga impuestos y seguramente cobra una renta básica. Tampoco suele preocuparle la educación o la preparación para obtener un puesto de trabajo, no le afecta en sus expectativas “laborales”. La sanidad es la que hay, “universal” y por tanto si empeora, empeora para todos, y para los que pagan impuestos es doblemente doloroso que para el que no contribuye,
La vivienda tampoco es un problema para el delicuente, se convierte en okupa y la ley le protege. Será otro el que trabaje y pague impuestos para que el Estado pueda convertir un delito en escudo social o en Estado de Bienestar. El que pierde la posesión de la vivienda fruto de su trabajo, dudo que encuentre ese “bienestar” del que hablan estos “progres” que nos gobiernan.
El problema de la vivienda afecta mayormente a gente honrada y trabajadora. A delicuentes y a la casta que adecua la norma a su medida no le afecta. Les beneficia. Es el gratis total, y en algunos casos con propina.
En el ABC leemos la siguiente noticia referida a dos ilustres progresistas, que se desviven por mejorar la vida de los españoles:

https://www.abc.es/espana/montero-puente-cobran-2000-euros-mes-congreso-20260114041050-nt.html
La ministra de Hacienda, titular de ese ministerio que quiere fiscalizar hasta la paga semanal que un padre da a su hijo vía Bizum, pero que al mismo tiempo no detecta como algún afín o subordinado puede comprar hasta 5 viviendas de lujo si saber “¿De dónde saca / pa tanto como destaca?” como decía el cuplé “La chica del 17”, disfrutas de unas dietas libres de impuestos de 29.000 euros al año, unos 2.400 euros cada mes de propina. Y lo más “progre” es que ese dinero es para cubrir gastos de vivienda que tiene gratis, ya que vive a nuestra costa en una residencia oficial.
El ministro Puente, a pesar de tener también su jaula dorada (que nadie piense cosas raras), un ático de lujo de 575 metros cuadrados propiedad del Estado, cerca del Congreso y cuya reforma costó casi 1.100.000 euros a cargo del contribuyente, también trinca 29.000 euros libres de impuestos en concepto de dietas para vivienda.
Y además es legal. Porque esta banda de aprovechados hace la ley a su medida. Dicen que son representantes del pueblo, pero les damos asco.
Nos mean encima y nos dicen que está lloviendo.
Lo que sería un delito para un ciudadano común resulta legal para estos políticos “progres”.
Si algún autónomo retirara de sus ingresos 29.000 euros al año en concepto de dietas para vivienda exentas de tributación, Hacienda caería sobre él inmediatamente. Si una empresa hiciera lo mismo con algún empleado, estaría obligada a declararlo como retribución en especie y a retratarse ante el fisco.
Pero nuestros amiguitos, son progresistas y el progreso, como la caridad, empieza por uno mismo.
¿Quién dijo que la vivienda es un problema?
Y además, ¿Qué son 29.000 euros de propina, chiqui?