HidroIDEOLOGÍA

España es un país relativamente seco. Con excepciones. No tiene los ríos navegables de los países europeos. Y eso ya era así hace dos milenios. Los romanos fundaban sus ciudades asegurándose el suministro de agua necesaria. Si el sitio elegido no disponía de ríos o manantiales cercanos, la traían desde donde había posibilidades. Algo por otra parte lógico.

El agua es vida y por tanto indispensable. Existen presas romanas con más de 2.000 años de antigüedad como la de Almonacid de las Cubas en la provincia de Zaragoza. Los romanos ya desviaban cauces y construían embalses. Sabían donde había agua en excedente y donde faltaba y la distribuían. Sabían que había lugares donde el clima era propicio para ciertos cultivos pero eran deficitarios en agua, y que era mucho más fácil canalizar el agua que el clima. Como ahora, a pesar de la posibilidad de construir invernaderos. Hace 2.000 años las cosas en cuanto al agua era muy parecidas a las actuales. Parece que lo único que ha ido a peor son los dirigentes. Por estupidez o por maldad, ahora son peores.

Dicho esto, queda claro que los pantanos no son obra exclusiva de Franco, lo cual ya sería un mérito. La República construyó muchos, aunque quede en la memoria de muchos (cada vez menos por razones fisiológicas) las imágenes de Franco inaugurando presas, pantanos y nuevos regadíos en el NO-DO.

A pesar de los embalses (los “franquistas” y los no) España seguía siendo un país seco en muchas zonas. Zonas por otra parte muy productivas, Murcia, Almería, Granada, Málaga y Levante en general. Grandes productores de frutas y verduras, generadores de divisas y focos de atracción de turistas. Pero deficitarias hídricamente.

El gobierno de Aznar (legislatura 2000-2004) aprobó el Plan Hidrológico de 2001. El proyecto, consistía principalmente en llevar agua a Barcelona, Castellón, Valencia, Alicante, Murcia y Almeria.

Pero llegó Zapatero y las exigencias y negativas de los catalanes (el solidario Maragall) basadas en excusas medioambientales para cargarse el plan que además iba a financiar la UE. Desde entonces hemos visto crecidas de caudal del Ebro, riadas destructivas que han enviado millones de hm3 de agua al mar. Agua desperdiciada y desastres por inundaciones. Por otra parte el trasvase Tajo-Segura cada vez se reduce más.

El agua se desperdicia en el mar y después se pretender desalar para su utilización como agua de boca o de riego. Otra genialidad progresista.

Ahora Barcelona tiene restricciones de agua. En el pasado se cargaron el Plan Hidrológico en parte por no enfadar a los regantes del Ebro (votos son votos) y en gran parte por su ideología supremacista e insolidaria.

La solución que parece que propone el Ministerio de “Traición” Ecológica es llevar agua desde la desaladora de Sagunto a Barcelona en buques cisterna. ¿No hay desaladoras en Barcelona? ¿Por qué?. Más que una solución parece un parche, necesario y urgente, pero un parche.

Llevamos años que la lógica ha desaparecido de los procesos de decisión de los políticos. Solo aplica la ideología rancia y trasnochada, bautizada como progresista y ecologista para que sea más tragable por la masa. Difícilmente tragable cuando sequía y destrucción de presas coexisten.

En el gráfico superior vemos la situación de la reserva hídrica en el mes de Enero.

Mientras la cuenca del Tajo tiene una reserva del 69,6% la del Segura esta apenas en el 18,4%

En tanto la cuenca del Ebro tiene una reserva del 63,8% las cuencas internas de donde “bebe” Barcelona está en 16,2%.

¿Qué clase de dirigentes tenemos en este país?

Aquellas decisiones ideológicas y nada lógicas de Zapatero, Maragall y afines nos han llevado en el siglo XXI a esta situación.

https://www.miteco.gob.es/es/prensa/ultimas-noticias/2024/febrero/teresa-ribera-anuncia-467-millones-para-desalacion-y-un-plan-de-.html

Y sin expectativas de mejora con la ministra de “la cosa”.

Seguid votando “progresismo”. Veremos en unos años con que hacéis los cubitos.

Deja una respuesta