
La pasarela de ministros por Ceuta de estos días nos recuerda la de Sedaví meses después de la riada (DANA). Cierto es que a escondidas, y cuando se podía andar por las calles, gracias al esfuerzo de los voluntarios, agricultores y con posterioridad -cuando les dejaron acceder- bomberos, ejército…la ministra Morant y la delegada Bernabé con sus botitas maquilladas visitaron una zona de Sedaví. Con el alcalde que comenzaba a “ganarse” su medalla al mérito y rodeados de escoltas de la policia nacional. En secreto, para la foto.

Los sucesos de Ceuta y los de la DANA que afectó a tres comunidades autónomas, con muertos en las tres, pero que se cebó en Valencia y en especial en la comarca de l´Horta, son completamente diferentes. Una es una catastrofe natural, provocada por la incompetencia y la no realización de las obras necesarias en cauces y barrancos y agravada por la indecente falta de actuación antes y despues de la DANA de Marlaska y la delegada Bernabé (compañera de “carrera” de Sánchez en Paiporta, la única carrera no falsa), y la otra en una invasión dirigida por un país enemigo, como demuestra a cada momento. Pero si tienen elementos en común. La actitud de Sánchez abandonando a los españoles es la misma en ambos casos. El comportamiento deleznable de la delegada del gobierno Pilar Bernabé es el mismo que el delegado en Ceuta y de paso citamos al miserable de Madrid que ante el fuego amenazando vidas, pedía informes a Ayuso. Y al final la culpa será de Vivas, como aquí de Mazón (la vida te da sorpresas… ay!) o en Adamuz de los que se subieron al tren.
Por Sedaví pasó (a toro pasado, muerto y enterrado) gran parte del elenco que conforma el consejo de ministros. Y la conseja de ministras.
Todos inútiles. Algunos más que otros (por su tamaño), como Óscar López y su ayuntamiento espacial donde nunca te resolvían nada. Por Ceuta, los dosifican. Hoy un inútil, mañana una incompetente, pasado un mentiroso… viaje rápido, no se dan ni un bañito en la playa. Alguna malnacida también ha aparecido por allí.
Entretanto el ONE, el hombre sin piernas (¿a que altura se las habrán cortado? ¿habrán sido extirpados otros órganos?) en su tumbona. Con su mamá, papá, hijitas, Calleja y dios sabrá cuantos más chupando del bote. No solo actúa como un psicópata, además tiene tics de dictador bananero paleto y provocador. Está a minutos de vestir con un chándal con la bandera de la Republica Dominicana. La de España le da alergia.
¿No habrá pensado aún el gobierno en enviar al condecorado con la Cruz al Mérito Militar, José Francisco Cabanes a gestionar la crisis de Ceuta tan “bien” como gestionó la de la DANA?
Sería un desperdicio no utilizar a gente con tanta experiencia y veteranía en resolver crisis.
La veteranía es un grado, pero ya sabemos que hay grados Celsius, Kelvin, grados de alcohol, grados en geometría, familiares de primer, segundo grado y grados de estupidez.