Coherencia

Uno puede no comulgar con las ideas de alguien, con algunas o con ninguna, y sin embargo reconocer que es coherente en su proceder.

Despues hay gente que no tiene ideas, simplemente es un lameculos y tragasapos incoherente, pero que tiene su público. Es aquello de cuando el sabio no aplaude malo, cuando el necio aplaude peor. Y hay gente que aplaude a Rufián.

Un mequetrefe sin principios y un vividor profesional. Vago y cansino. Aburre hasta las telaraña con sus repetidas representaciones teatrales, sus poses, sus amenazas de chulo de barrio mientras coleguea con Bildu. Con su atrezzo cutre preparado en los bolsillos, sus movimientos de cabeza, sus pausas antes de sacar un papel, un billete, unas llaves o cualquier tontería; se siente protagonista. Se gusta, tendrían que instalarle un espejo. Pero no es nada original, esto de sacar un objeto en la tribuna ya lo hacía Lizondo hace décadas con una naranja. Con más gracia y más vitaminas.

Rufián es un farsante que se presenta como hijo de sufridos emigrantes que salieron de casa a ganarse la vida, de Jaén a Santa Coloma de Gramanet (unos 900 km.) y ahora él de Santa Coloma de Gramanet ha emigrado a Madrid (unos 600 km.) para darse la gran vida. A nuestra costa.

Y aquí nos asalta una duda, ¿Cuándo se considera uno emigrante o como se dice ahora migrante? ¿Qué características tiene que reunir un desplazamiento para ser migración? ¿Los 900 km de los padres o los 600 km de Rufián?. Seguramente cuando se habla de emigración hay otras connotaciones. Sus padres no salieron de España y seguirían hablando castellano en Santa Coloma, como él. El catalán no lo habla, lo mastica. Rufián es un catalán charnego y turista en Madrid. Pasa como con José Bono, nunca piensas que sea un emigrante en la República Dominicana o en Rabat, donde tiene grandes propiedades y mansiones.

Pero este segundo éxodo a Madrid -que era temporal y corto- no lo nombra, lo disfruta. En Madrid se considera en su casa. Se ha adaptado bien. Buen sueldo, ningún trabajo que suponga esfuerzo, nada que ofrecer más allá de las reposiciones puntuales (y aburridas) de sus actuaciones teatrales con algunos cambios adaptados al momento. Un jeta incoherente que se proclama independentista, pero quiere liderar la izquierda nacional o lo que sea, menos trabajar. A poco se presenta en Ceuta a leerles la cartilla a los invasores marroquís en “catañol”, ese catalán que tanto chirría cuando lo habla.

Como decía Fran Carrillo en el artículo Rufián, epítome de un farsante: “Rufián es un farsante, pero no es tonto. Como el buen zurdo de bodega, los años le han hecho un hipócrita mejor”.

No se puede estar más de acuerdo. Y nada se puede esperar de este tipo. Vende mercancía muy averiada para necios.

En el otro extremo, Silvia Orriols, independentista, de derechas, madre de cinco hijos, alcaldesa de Ripoll (Gerona) una ciudad con unos 10.000 habitantes. Es la líder de Aliança Catalana y no va a presentarse a la elecciones generales en noviembre 2026. Es independentista y contraria a la inmigración, especialmente la de origen musulmán.

Una mujer fuerte, decidida, muy criticada, que seguramente va a ser muy votada llegadas las elecciones autonómicas. Estaremos de acuerdo en que es una mujer valiente.

Nos podrá gustar o no su ideología o parte de lo que proclama, pero no se puede negar que actúa con coherencia. Virtud poco habitual entre los políticos, más atentos a asentar sus posaderas en sillón y andar sobre moqueta.

Para Aliança Catalana sacar algún diputado en Madrid sería una buena fuente de ingresos, colocar algún afín (rufianes hay muchos) con todo lo que conlleva, pero evidenciaría que tiene los mismos principios que ERC (o JUNTS) que harán lo que sea por la pasta, y donde hay mucha pasta es en Madrid. El PNV también lo sabe. Y no estamos hablando de los buenos sueldos y dietas de los diputados. Eso es calderilla para estos parásitos. Molan más las empresas del Ibex y los contratos públicos y si entre col y col, sale un rescate con comisión, miel sobre hojuelas.

Quizá a eso aspira Rufián.

Cara de “fartonet” tiene y lleva tiempo dando su apoyo a corruptos que se lo están llevando crudo. Y como dice el refrán: “para ser puta y no ganar nada, más vale ser mujer honrada”. Y con los años que lleva siendo cómplice de sirvergüenzas, tragando con corruptos y dando apoyo a mafias…no da la imagen de “mujer honrada”.

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