
Dicen los de la banda de Sánchez que no se puede hablar de PUCHERAZO sin pruebas. Evidentemente las elecciones próximas (si las hay), no se han celebrado y es imposible decir que algo que no se ha celebrado ha sido un fraude.
No hay pruebas, pero hay antecedentes. Y no solo antecedentes, hay una cultura política histórica en la izquierda que provoca estas sospechas y la más reciente también (urnas detrás de cortinas, los votos extras de Koldo,…) Y hay amigos de viaje con antecedentes contrastados, como el “pana” Maduro amigo del “pana” Zapatero.
En nuestro pueblo también hubo un mínimo y “gracioso” incidente en una elecciones internas en el PSPV-PSOE con algunas papeletas a favor del candidato Bielsa que el concejal Campayo metió de matute en la urna, al parecer para contrarrestar el toque a rebato (toque telefónico) del alcalde Cabanes a los afiliados “cercanos” que no habían votado a su canditado.
Y decimos mínimo, porque según palabras de Campayo introdujo «cinco o seis votos de esos que sabía que no venían».

Y ahora, va el chiste: La Comisión de Ética y Garantías del PSPV-PSOE abrió un expediente informativo para aclarar lo sucedido y las presuntas irregularidades. ¿PSOE, ética y garantías? Incompatibles.
Diana Morant (que apoyaba al candidato Raga) pilló un cabreo que le duró 20 segundos. Lo que tardaron en decirle “no remuevas la mierda” que esto del fraude en las urnas va a recordar a la gente a tu jefe y el llamado Comité Federal de “Puerto Hurraco” el 1 de octubre de 2016, donde quedaron retratados muchos personajes. Muchos personajes amorales, sicarios del futuro sátrapa, frente a un minoría que salió llorando por honestidad o por vergüenza.
Hay mil formas de inflar las urnas. A veces un cargo se decide por pocos votos.
Circunscribiéndonos a nuestro pueblo, hemos visto como a mediodía se acudía a la residencia de ancianos y se les llevaba amable y servicialmente a votar. Ancianos que ni se enteraban que depositaban el voto, que se podía intuir en función de quién empujaba la silla de ruedas.
A última hora de la tarde, los interventores o apoderados de los partidos mayoritarios, censo en mano, se dedicaban a llamar a esos tardones u olvidadizos que habían “alargado” el domingo y no habían pasado “a cumplir”. El mismo Campayo decía que Cabanes “Ha cogido el teléfono y ha empezado a venir gente suya.” ¿Suya? ¿Familia, amigos, “asalariados”…?
Todo legal, pero con cierto tufillo. ¿A un ciudadano hace falta que le recuerden -desde un partido- que no ha cumplido con su “obligación”? ¿El voto es un “derecho sagrado” o es una obligación de “fichar” como al entrar al trabajo? ¿A que se debe la presión que pueden ejercer estos políticos?
¿Gente suya? ¿Los nietos son gente de alguien? ¿Les podrán presionar?
Pero en el caso de la Ley de NIETOS, no pretende inflar las urnas con unos pocos votos. Lo quiere hacer a lo bestia y en un momento en que los españoles que sufrimos a Sánchez, salvo algunos descerebrados, no le van a votar. Necesita salir al mercado exterior. Sánchez daría el voto hasta a las vacas, que también llevaron los españoles a America, siempre que votaran PSOE.
Las prisas, los enfados, los ataques a los jueces son la reacción al verse pillados en su estrategia de fraude. El ministro Gracita Bolaños, los Óscares, las palmeras y resto de mangutas han salido diciendo que se pretende privar del SAGRADO DERECHO DE VOTO a unos españoles. Españoles a los que se les ha dado la nacionalidad como a quien reparte cromos de promoción.
El derecho sagrado no existe, si previamente no hay un DEBER SAGRADO. Y estos “tele españoles” no cumplen el requisito.
Esto se entiende muy bien llevando al día a día, a la realidad, leyendo la Ley sobre propiedad horizontal. Regula el funcionamiento de una comunidad de vecinos (España es también un comunidad de vecinos-ciudadanos).
La comunidad de vecinos necesita para su funcionamiento de recursos económicos que recauda en cuotas y derramas. Así la comunidad puede atender los gastos comunes y contingencias. Lo que sería atender los gastos del Estado en el caso de España.
Y la LEY es muy clara. En el artículo 15.2, resumiendo dice que “el que no paga, no vota”.
Totalmente lógico y legal.

Hace falta recordar que Correos es un organismo en el que Leire Diez, según confesó, asumió la gestión vinculada al voto por correo en procesos electorales y el expresidente de Correos y exjefe de gabinete de Sánchez, Juan Manuel Serrano está siendo investigado por Pedraz.
¿Y alguien duda de que los datos de los nacionalizados están manos del PSOE? ¿Son gente suya?
Creemos que queda claro todo.
El porque no deben votar los NIETOS y el porque del interés de Sánchez.